(relato presentado a concurso Lys - condiciones: 100 palabras incluyendo la palabra "Enigma")
La saliva recorre mi cara y mis
pulmones obstruidos buscan respirar. Se expanden y contraen queriendo absorber
ese aire sucio, descompuesto, del callejón al que me traes. Tu anzuelo clavado
en mi garganta me obliga a bracear, agónica, cual pez recién capturado que se
calma cuando la mano del pescador le agarra con fuerza. Mis ojos enmarcados en
negro y lágrimas observan atónitos los estertores de tu orgasmo que dejo
desbordar inerme. Un inesperado bofetón me hunde nuevamente en las aguas
turbias de una ciénaga de sinsentido que borra la capacidad de entender el
enigma de mi atracción por ti.
Luego dejas los enigmas atrás y simplemente te dejas llevar
ResponderEliminarCuando te conviertes en una muñeca de usar y tirar... K
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