Inmóvil
—Quieta. No te muevas. Separa las piernas.
Me sujeta las muñecas con fuerza, no puedo
ni quiero resistirme. Una de sus manos comienza a palpar sobre mi ropa, se
introduce bajo la camiseta e inicia un movimiento ascendente. Tiemblo. Esos
dedos me hacen vibrar. Continúa el ascenso. Noto su aliento en mi cuello. Se
cuela bajo mi sujetador. Gimo.
—¿Otra vez, Soraya?— exclama el agente,
sacando la papelina.
Joder, me voy a arruinar comprando al
Johnny tanta coca sólo para que me toque ese hombre. Ains…
No hay comentarios:
Publicar un comentario